Sobre el nombre O’Comillas

Sobre el nombre O’Comillas
por Er Ñero José M. Aguilera

El O’Comillas, así visto, se porta muy bien. Hace honor a su legado histórico. Nuestro amigo Emilio Martínez nos envía desde Madrid la información de los homónimos. “El Buque “Marques de Comillas” fué botado en Ferrol, Galicia, en Marzo de 1927. En 1961 tuvo un incendio en los astilleros de Astano de Ferrol y debido a los grandes daños y su edad se optó por no repararle y fué desguazado en 1962. Eran 2 buques gemelos, Marques de Comillas” y el “Magallanes” los cuales entraron en servicio en 1928. A pesar de ser gemelos su acomodación para pasaje variaba en cada barco, y era aproximadamente de 145 pasajeros en Primera, 50 en Segunda y 40 en Tercera, con grandes variaciones en Emigrante que variaba entre 530 y 830 dependiendo del barco. Los emigrantes eran alojados en literas situadas en los entrepuentes. En posteriores reformas se les reconvirtió en tres clases: Primera, Segunda y Turista”. (Andrés dice que viajó en primera….. pero en realidad lo que quiere decir es que fue la primera vez que viajó….. y fue en clase emigrante.

En lo que respecta al personaje, el mismo se trata de Antonio López y López, nacido en el pueblo de Comillas, Cantabria, en 1870, de familia humilde, quien amasó una gran fortuna en Cuba, (la “masa” de Andrés fue en Venezuela, a pesar de que inicialmente emigró a Cuba), compró el Palacio Moja de Barcelona, a tono con su nueva riqueza y en 1875 pasó a ser su residencia, emprendiendo obras importantes de reformas y decoración. El palacio que anteriormente fuera mansión de nobles, pasó a ser centro mercantilista del nuevo rico. En 1878 se le nombra Marqués de Comillas, pasando a ser noble y por ende senador.

La entrada de la familia Comillas-Güell en el Palacio de Las Ramblas, se tradujo en una ornamentación barroca influida por las nuevas tendencias francesas que proponían el regreso al clasicismo y a la sobriedad de líneas, especialmente en la llamada “planta noble”, con los consiguientes salones rosa, azul y verde.

El marqués de Comillas estaba muy vinculado a la monarquía, (obviamente de esa forma consiguió el marquesado, por lo cual después de este viaje, estamos pensando pedir un título nobiliario para cada uno de los tripulantes del O’Comillas: Duque de Ares, Conde de Denver, Marqués de Porlamar … etc.), y especialmente a Alfonso XII, el cual al entrar a España después de la Restauración, durmió en el salón azul de esta mansión. En 1886 también fue huésped de honor San Juan Bosco de cuya habitación aún quedan recuerdos.

En 1891, el marqués de Comillas instaló en el segundo piso del Palacio las oficinas de la Compañía Trasatlántica de la que era fundador y presidente, teniendo la exclusiva de la ruta entre España y Las Antillas. El marqués, por aquello de que la cultura “ennoblece”, fue el mecenas y protector de Mosen Cinto Verdaguer, el cual le dedicó su obra La Atlántida. Mosen Cinto pasó a vivir en el Palacio Comillas (1876 a 1891), en la segunda planta, en una habitación extremadamente austera a la que difícilmente llegaba el ruido de las ajetreadas Ramblas. Celebraba misa para la familia en la capilla anexa al salón principal.

¿Cómo les quedó el ojo?


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