Jun 16 2003

Just under 100 miles!

You can feel the excitement aboard O’Comillas right now. We departed Newport on Saturday June 1st and late tonight Monday June 16th we will arrive at the port of Horta in the island of Faia, the Azores.

We are will arrive before midnight at the current speed. Just afterwards if the wind drops, but I don’t think anyone is going to sleep until we are at port.

We cannot see land yet because of the curvature of the earth and how low we are on the sailboat, but it is just a matter of time before this historic moment.

Stay tuned…


Jun 15 2003

Father’s Day

The three fathers aboard O’Comillas would like to thank all of our families for the enormous support they have given us over the years. We wouldn’t be here so close to the Azores without your help. To our friends all over who have written so many supportive comments, THANKS! It means a lot to us to read them.

Finally, and more especially today, to our kids and future generations: pursue your dreams!

… and now back to sailing, we need to get to land, the Azores are just around the corner.


Jun 14 2003

La Inmensidad del Atlántico

La Inmensidad del Atlántico
por Er Ñero José M. Aguilera
12-13 de Junio de 2003

Hace unos tres días, luego se sobreponernos a las vicisitudes de la última borrasca tuvimos el inicio de soleados buenos días, quizás los últimos dos, y bueno… como quien dice “bueno”… es decir, todo un día… solo el de ayer. Siempre hay un buen pensamiento acerca de sí vamos por fin a disfrutar de las leyes de las probabilidades, que decían, de acuerdo con las estadísticas, que la travesía se debería llevar a cabo con un máximo de 1 borrasca. …. Y llevamos 3, de 2 días cada una …. En 12 días de travesía.. Como decía Forrest Gump, no tengo nada que agregar al respecto.

Pero lo significativo de esta coyuntura, es el estado de ánimo y los pensamientos que le vienen a uno con cada circunstancia. No habíamos visto sol desde hacía días, cada borrasca había puesto a prueba nuestra paciencia, temple y fe, y una tras otra nos han hecho vivir la realidad de esta aventura, sin dudas. Sentados en la popa del velero, con la vista al mar, y habiendo disfrutado algunas horas de buen tiempo, casi nos pusimos de acuerdo en que prácticamente ya estábamos allí, en nuestro destino. Nunca habíamos nunca realizado una travesía tan larga… ni atravesado tantas borrascas, ni puesto a prueba nuestra integridad de tan brusca manera… al menos en estos menesteres, de repente en este ambiente de casi hilaridad, sentía la misión cumplida…. Es decir, lo que falta es nada, unos días y ya. No me pongo a considerar los días, no tenemos limitaciones estructurales ni logísticas aparentes, pero en cierta forma la distancia recorrida, en días, borrascas y miedo.. o temor, nos hacen reflexionar. Disfrutamos de esos momentos y pensamientos hasta que poco a poco la conversación, luego de varias horas de divagaciones nos lleva a considerar…¿Realmente donde estamos? Busco la carta marina, saco cuentas, analizo las velocidades verdaderas sobre tierra.. y aterrizo, en aquel momento dramático que no puedo describir. Entonces entiendo que la aventura sigue en proceso, que las millas pendientes son casi mas que las recorridas, que debemos evaluar y recapitular cada etapa, cada sistema, cada elemento de logística, y que aun no es tiempo de aliviarse, ni de alegrarse. Que hay que disfrutar ese día, o parte de él, soleado y bello que Dios nos ha brindado, que la naturaleza, con su generosidad y esplendor nos muestra con plenitud, pero al mismo tiempo hay que renovar fuerzas, espirituales y materiales, y estructurar nuestra existencia en base a esa realidad que difícilmente podríamos cambiar. Es que estamos pasados el Punto de No Retorno. Es decir, estamos un poco mas cerca de las Isla Azores que de la costas de Terranova o de Los Estados Unidos o Canadá. No solo en millas, sino en tiempo… cronológico y atmosférico. Los vientos predominantes, hacia el Norte vienen desde el Oeste y Noroeste, así que cualquier pensamiento de regreso nos llevaría a muchas vicisitudes e interminables maniobras de navegación a vela, por lo que… estamos mas comprometidos que ayer… y que hace una semana.

Y así nuestro ánimo cambia. Cada tripulante con su carga de emociones, cada quien con su morral a cuestas… de emociones, expectativas, problemas.

Algunas circunstancias nos hacen reaccionar… otras nos hacen reír. “Se terminó el Aceite de Oliva !!!!!!!!!!!!!” me informa el capitán con cara de gran seriedad, y con complejo de culpa, comunicando un asunto grave… que lo es efectivamente, porque es que no hay… ningún aceite de cocinar..!!!. y ya me lo había informado un experto en asuntos humanos… el Dr. Álvaro Requena, que hay que comer caliente, todos los días… sin parar, para poder fomentar el sentido de pertenencia y acondicionar el cuerpo y la mente a las circunstancias tan especiales que se viven en aventuras como esta. Así que la mente comienza a reaccionar… bueno hay tocineta..no mucha.. pero sirve, además, necesitamos dieta, porque el capitán, además es Chef y Jefe de Logística y … bueno todo, y se ha tomado en serio lo de la buena comida caliente, y como resultado, hemos comido cocina Gourmet…. con mayúsculas, casi todo el viaje, y caliente al menos 2 veces al día. Casi preferiría uno que el viaje no terminara. Pero como prepararemos esos deliciosos platos típicos Gallegos sin aceite de oliva ?? no lo sé…. Veremos.

Cuando esta realidad, de que estamos aquí… casi para quedarnos… nos toma por asalto, cambia nuestro humor, y buscamos nuevos anclajes que nos permitan disfrutar el resto de la estadía. Como la vida, que cuando nos graduamos de bachilleres, pensamos que ya…listo, pero unos meses después estábamos en la peladera del primer semestre universitario. O cuando nos casamos…. sentíamos la liberación plena …. resueltos, por fin… para luego comenzar en el proceso de manejar la relación con la cuaima que nos tocó y sobrevivir a la dominancia y cambios que la otra parte aspira…. hasta tener los hijos, preocuparnos por ellos, educarlos, y… luego los nietos (el mío vale por varios). Interminable.

Para consolidar nuestro espíritu, hacemos inventarios, y encontramos que, aparte del aceite de oliva… que falta únicamente por culpa del capitán, ya que este guatanero compró suficiente como para dar la vuelta al mundo, únicamente para recibir un regaño porque era demasiado peso para el velero, todo lo demás esta muy bien, aparte de pequeños fallos mecánicos que los ingenieros de abordo van componiendo. Sin embargo tomamos ciertas medidas de seguridad, de prevención para garantizarnos que lo básico alcance y .. sobre, al menos para llegar a Las Azores. Y así, aterrizamos… pienso, no en el sentido ligero cuando pensamos que alguien está en el aire y debe poner los pies en tierra… ser realista, sino verdadera y realmente… queremos tierra… coño!!!! Y por tanto hay que planificar y ser conservadores.. que lo somos. Una jornada de planificación nos repone el optimismo y seguimos….

Mi mujer me reclama… no he escrito desde hace unos cuantos días. Y es que se hace difícil. Uno comienza a comprender como y porque se mueve el mundo mediático y del entretenimiento. Los diarios solo reportan malas noticias… en su mayoría, y no es que las buenas no sean noticia, es que se hace difícil escribir sobre ellas. Muchas de nuestra buenas noticias son de emociones..muy personales, y no queremos pasar de presumidos, egoístas, ni aburrir con pensamientos “bonitos”. De embustes “bonitos” estamos hasta la coronilla en Venezuela… ¿verdad? . Ayer, como decíamos teníamos el día mas bello, y por la noche, una paz….. Atlántica. Como describirlo…no lo sé. En la guardia de la madrugada, pensaba y sentía.. que probablemente ese era el primer día de mi vida que verdaderamente quisiera que nunca terminara…. Que fuese una especie de día eterno…..ni más… ni menos, no porque no los haya tenido felices, sino quizás solo porque no había tenido tiempo para no hacer nada sino pensar en la belleza de ese día, ….. y haber deseado por casi 2 semanas uno como éste, y sentirlo tan lejos. Pero al final allí estaba. Solo que como casi todo.. se nos fue. Nos queda ese gratísimo recuerdo que difícilmente olvidaremos.

Cada quién siente a su manera, de acuerdo con sus circunstancias…. No podemos describir ni pretender percibir lo que otros piensan … y sienten, ni interpretar acciones ni actitudes. En un espacio tan pequeño… cada quien necesita su espacio, y la vida diaria se va construyendo con detalles. La generosidad es el acto que no requiere interpretación. Solo eso compensa lo que nuestro individual egoísmo exige, de vez en cuando, cuando nuestro estado de ánimo cambia. Afortunadamente la tripulación se turna, en forma arbitraria y casual para procesar sus malos momentos, que todos tenemos, como buenos humanos. Andrés padre, sin embargo, como gran responsable de esta aventura, mantiene un equilibrio de Santo. Dios se lo pague.

Hasta una nueva edición. Gracias por todos lo mensajes que hemos recibido de los amigos y familia. Uno a uno los hemos disfrutado íntegramente.

Er Ñero Aguilera
N 39º 21’ W 39º 06’


Jun 13 2003

Someone stole our spinnaker !?

Suspend belief, stop any logic, because on Thursday in the middle of the Atlantic, without any ships in sight and without any warning someone or something must have stolen our spinnaker. For a second, on a sunny afternoon, although highly unlikely and almost impossible to accomplish, this seemed at least a possibility.

It all started in the morning when, with light winds from behind, we decided it was time to set the spinnaker, or as José Manuel put it, it is time to put the condom on. So we did, a flawless set and off we were sailing and doing 6 to 7 knots on a 8 to 9 knots of breeze. Quite an accomplishment if I may say so. The sail performed flawlessly all morning, in fact we were doing so well on such light breeze and light seas, we kind of forgot we were even using it.

It was lunch time and Dad and José Manuel were below deck preparing some sandwiches. I was above deck, how shall I put it, ASLEEP! Basking in the sun and dreaming of being with my wife and kids. At least that is what I’m saying since it will get me brownie points back home. At any rate, Dad comes up and asks me casually: Where is the spinnaker?

What a simple question. Yet, it didn’t seem to have a simple answer. I turned around look at the front to point to it and it was not there. Looked behind and we did not seem to be dragging it. Looked high at the mast expecting to see it partially flapping and…nothing.

Huh.. What the heck? Then for a second and somewhat laughingly we both said: someone stole our spinnaker !?

Well, it turns out the rope attaching the snuffer to the spinnaker had broken. Thus the snuffer was flying high on the mast while the spinnaker was indeed dragging on the starboard side of the sailboat. It was just that it was dragging in such a way that if you simply looked to the side or back you wouldn’t see it. How long did we drag it like that? I have no idea. We were able to fix everything and fly the spinnaker again that afternoon. But the thought of some Atlantic sea creatures coming and silently taking the sail away still amuses us.


Jun 12 2003

The snuffer (aka. the condom)

Modern sailboats have a sail called the spinnaker. It is made of very light material and it looks like a parachute with beautiful colors and designs. Setting a spinnaker is the process by which you setup, raise and sail this particular sail. Dousing it is the reverse process to bring the sail down and put it away. Normally both of this tasks can be very arduous requiring several people

Our spinnaker has a dousing accessory called a snuffer. A snuffer is basically a very long sleeve that can be rolled up or down to encase the spinnaker. This fabric sleeve makes the task of setting and dousing a spinnaker much easier for a short handed crew. Basically you raise the spinnaker encased in this sleeve and when it is all ready you pull on special ropes to roll-up the sleeve allowing the large spinnaker to catch the wind. When you are done with the spinnaker you reverse the process by rolling down the sleeve.

When rolled down or encased the snuffer/spinnaker looks like, well, a very large condom. This has being an endless source of jokes. José Manuel refuses to call this thing by anything other than condom. So whenever it is time to use this sail, the jokes begin. You can see a few photos of the snuffer in action with me rolling down the snuffer and later getting ready to lower the entire thing through the forward hatch.


Jun 11 2003

3-6am shift again

It is the 3-6am shift again. Weather permitting, this continues to be my favorite time to squeeze some lines.

Current location: N 38º 49′.57 W 46º 45′.13 — 8.5 to 9 Knots and cruising …

It has been a couple of days since we’ve spotted any ships in the radar and even longer since we’ve actually physically seen any signs from any of them. Tuesday afternoon we finally had some sun and, considering the string of rainy days we’ve had, we needed it to lift our spirits. It seems this is the time in our journey where things get emotionally and psychologically hard. Closest things to us at this point is the Azores so there is only one option moving forward.

If it weren’t for all the Navigation equipment on board your brain would easily start telling you that you are going in circles. It is water, water, and more water everywhere, after a while it all looks the same. Reading emails from family and friends is certainly very positive in combating any isolation feelings and writing Sloopy has certainly being very therapeutic for me.

Last night we watched Payback. Nothing like a violent Mel Gibson movie to get you going.

On the works for the first Gear Talk is a short write up on “Working with sails, then and now…” comparing working with sails aboard a Morgan ’42 Mark II sailing yacht 25 years ago and O’Comillas today. Writing about the gear aboard has certainly taken Nth place on the list, but I hope once I get started and now the weather is cooperating that I can squeeze more time for it.


Jun 10 2003

In case you were wondering

We are heading southeast now to circle around a low pressure system directly between us and the Azores. Winds flow counter clockwise on a low pressure system. Therefore, if go north of it, then we have to battle wind and seas against us. If we go south then we go with the winds on our backs nice and steady with the waves also pushing us from behind.

Currently it is 1:36am local time at N 39°33′.34 W 50°56′.33 It is an extremely peaceful night. Winds are very soft at 10 knots and the sea is like a plate .Great for sleeping. In just another 90 minutes, but who is counting.

On a related note, I’ve noticed that I almost never take my camera out during foul weather. Partly because I’m busy, but partly because I’m scared of something happening to the camera while it is not my top attention. As a result, there are no photographs showing gales, storms, and big waves. All of which have been an integral part of our Atlantic experience. So I find myself at a bind, I want to have another chance at taking those photos, but at this moment I’ve had enough of those days and would rather not see another one for some time. Quite a conundrum…


Jun 9 2003

Surprises?

There have been quite a number of “surprises” so far this trip, and I said surprises in quotes because one thing that was clear in the back of my mind is that anything and everything was going to happen. Sort of a Buddhist “the vase is already broken” kind of feeling.

Among the surprises we’ve had thus far:

  • Weather not even close to historical data and planning software for the month of June.
  • The amount of “leisure” time is either not yet there or we are spending too much energy with the inconsistent weather.
  • Wet, wet, wet and damp, damp, damp. Cannot stress this enough.
  • Nobody has killed anybody. At least not yet ;-)
  • O’Comillas is a pleasure to sail, and between its own behavior at sea and the writing of Sloopy this sailboat is acquiring its own distinct personality. Kind of scary.

Weather — I’ve wondered a lot what was the use of all the planning and research regarding weather when the Atlantic was going to do what it wants to do anyway? In planning for this voyage we used software that had all sorts of historical data for weather in the Atlantic and picked the month of June to do the journey because of a combination of high probability of good consistent winds going West to East, good wave sizes, currents, etc. Statistically speaking the number of gales and storms we’ve had is just as atypical as the number of slow wind days.

Time — This pattern of bad exhausting days followed by slow days, means that we get caught in a burn/rest cycle. We are too busy to do anything else when the weather demands our full attention and we are a bit tired afterwards when the weather would have permitted us. I just have one request for anyone out there in charge of the weather: BALANCE!

Wet & damp — Without sun, there isn’t much we can do about wet and damp clothes. When we had the first big storm at the beginning of the journey we took advantage of some gorgeous dates to dry out. The past 3 days we’ve had little to no sun and with the exception of putting our gloves in the engine compartment to dry, there hasn’t been much we have been able to do regarding clothes. I can already hear our families back home saying: “I told you so, you should have brought more of this or that.” Well, folks, you were right, but that is unfortunately of little use at this point.

Getting along — With the exception of a hit on José Manuel’s head and on my father’s finger by the spinnaker pole, both minor but nonetheless painful, nobody has killed anybody yet despite being confined to a relatively small space. Both José Manuel and Dad alleged that both of these incidents were part of my plan to establish my authority on the sailboat — mafia style. They claim I’m already bossing everyone around, and this was my “you better watch out” warning. Personally I think they are making all this up. But just in case, I’ve reminded them that everything will continue just fine as long as everyone listens to me;-) Now seriously folks, I’ve been very pleased with the balance that José Manuel brings to the equation. Having his company has been very rewarding on a personal level and I only hope he feels the same way about joining Dad and me

O’Comillas — Granted, I have a long laundry list of tweaks and things I would do differently to prepare and fine tune the sailboat, but I continue to be very favorably impressed with how well it has performed. Three nights ago we had a storm with 40 knots of wind gusting to 50 coming on a broad reach, and with little sails showing, O’Comillas sailed comfortably around 12 knots. Yes, we could have had more sail up and reached close to 20 knots, but this was at night and some of us wanted to sleep during our off shifts. The point is that the sailboat felt comfortably in control, riding the storm and not letting the weather control it. This has probably been one of the nights I’ve enjoyed the most thus far.

So all and all, we are looking forward to greeting our respective families and friends on the other side. Each passing day that needs becomes stronger and stronger in each of us. So we sail away…


Jun 8 2003

La Intensidad del Atlántico

La Intensidad del Atlántico
por Er Ñero José M. Aguilera
08 de Junio de 2003

Esperamos buen tiempo. Los días lucen claros al amanecer, cada día mas temprano. Imperceptiblemente avanzamos hacia el naciente, y además hacia el solsticio de verano, aquel día del año cuando la noche es la mas corta… y el día el mas largo. El Sol casi no quiere dejarnos, pero una Luna guiñosa sale de nuevo Su color encendido, rojizo, le recuerda que hay lugar para todos es este mundo. Dios lo hizo así. Y la noche será suya, aunque corta, y ella estará allí… hasta si es claro…. hasta de día.

Después del amanecer, si el tiempo lo permite desayunamos sentados, si el movimiento lo permite, caliente, si no tiene compasión de nuestro cansancio, apuramos un café y los expertos evalúan las condiciones. Comienza entonces el proceso de adecuar la navegación al ritmo del Atlántico….. de ese día, a veces engañoso. La brisa baja, y apuramos sacar la Génova, una vela instalada en la proa del barco, mayor que el Trinquete y que permite aprovechar la poca brisa, y desplegamos la Mayor. Sube la brisa…. Correr a recortar la mayor…. Cambiar la Génova por el Trinquete. Trabajo incesante, como incesante se presenta el tiempo, la combinación de viento, oleaje, nubosidad, lluvia, sol, presión barométrica…. y lo mas impredecible… la tendencia, para estar preparado, reducir cambios y evitar riesgos.

Las tardes, a veces calmas, como hoy -excesivamente calma para la tripulación del O’Comillas- repentinamente comienzan a mostrar síntomas que los expertos marineros traducirían en acciones o temores. Ciertos rizos en el mar, el oleaje indeciso y cada vez mas fuerte, ráfagas de viento crecientes y atemorizadoras atacan las velas y nos informan que hace falta decidir que hacer. Esas tardes son presagios de tensión, insomnio, frío y humedad. Al comienzo, también miedo, quien sabe cuanto. SI poco, entonces inconciencia. Si mucho… cobardía. Hace falta decidir todo… hasta la cantidad de miedo que uno tenga para enfrentar las adversidades que la vida nos presenta. Pero al cabo de los días, el miedo nos ha abandonado y cada día tenemos mas respeto al mar y sus contingencias, pero la tripulación se siente mas confiada en que podremos controlar las situaciones.

Ayer fue así. Las ráfagas de viento repentinamente llegan a 45 nudos en un mar encrespado, con olas de 10-12 metros, aunque largas. Recoger velas!!!!!…. ¿cobardía? …no… precaución y control. Los mas osados en la navegación a vela las recogen poco a poco, retan al mar, corren las olas…. A costa del riesgo de la vida de la embarcación y l;a tripulación, pero con el premio de la satisfacción de haber alcanzado un record de velocidad….. o ganar una competencia. Nosotros … ni lo uno ni lo otro, aunque a veces nos tienta experimentar …..hasta donde el miedo nos alcance. Observamos… , hay mas ráfagas, menos control. El velero tiembla hasta sus entrañas cuando esas ráfagas alcanzan las casi 50 millas por hora -90 kilómetros por hora !!- porque las millas son náuticas. Temo que la noche será larga y peligrosa. Tiemblo con el barco esperando que las ráfagas amainen….nada. El capitán decide… recoger mas la vela mayor…y procedemos. Observamos….. y poco pasa, las ráfagas cada vez mas fuertes. Pasan unos interminables minutos de incertidumbre, de esperanza. Algunos rezamos… invocamos a Santa Bárbara… quizás un Padre Nuestro. Las ráfagas siguen, no hay lluvia, pero entonces el mar se torna mas embravecido. El Capitán considera opciones… se pasea por el puente de mando, observa, conversamos sobre la vida y la muerte, pero con la mente realmente puesta en un solo asunto: la situación a mano. Finalmente decide: ¡Reducid la Mayor… al mínimo… quedará un 5%.. apenas asomará. Como por arte de magia siento entonces el milagro…. Se divorcian el mal tiempo y nuestras estructuras. Si, hay mas ráfagas… mas fuertes, pero pasan, y con el velamen recogido al tamaño de la tempestad el barco mantiene su rumbo, deja de temblar y pacientemente enfrenta las olas… y las supera.. una y otra, casi impasible … sereno… confiado, diciéndonos… vamos a puerto.. seguros.

Sin embargo, la noche es larga, pues decidimos solidarizarnos con O’ Comillas. Su trabajo es duro y no podemos dejarlo solo… con el piloto automático. El O”Comillas ha adquirido un “alma”, y nosotros trasnochamos con él, a través de ese mal tiempo. La intensidad continúa a través de la noche. Nos vence el sueño por ratos, sabiendo que otros 2 tripulantes están ojo-avizor… dormitamos…calentamos una poción de agua-con-algo para calentar el cuerpo,,, y así vamos hasta el amanecer.

Duante los días que disfrutamos el sol, y el tiempo lo permite, aplicamos la máxima que el Capitán impone: Si hay buen tiempo… a comer bien. No se sabe cuando las cosas cambian. Ni siquiera las modernas informaciones vía Internet de los pronósticos del tiempo son totalmente seguros, aunque sí, son confiables, dependiendo de quien los lea y como los interprete.. como las cosas de la vida. Desayuno de Perico Criollo estilo ñero, almuerzo de guiso de sobras estilo gallego con sabor a gloria….. cena sucinta, en consonancia con las circunstancias: sopa instantánea y emparedados…con café. Esas lecciones del capitán nos revelan lo mucho que sabe, lo mucho que la vida le ha obligado a aprender… quizás menos de academia – que igualmente tiene- y mas de vivencias, pero una sabiduría profunda que hemos visto en la gente y sabemos identificar porque inmediatamente sentimos alivio a una interrogante o inquietud..o incertidumbre… y entonces oímos alguna máxima sencilla y sin aspavientos y sentimos que allí está la solución. Los llaneros en mi tierra adoptada monaguense, desayunan como reyes antes de salir a recorrer la sabana…..nunca saben si algo puede suceder que impida el regreso en un apuro de hambre, y por eso comen … cuando pueden, ya que no saben si mas luego… como dicen, se podrá. Y esa máxima es la doctrina aquí en el O’Comillas, con la ventaja adicional que el capitán es Chef.. de los mejores… así que nuestra condición de ‘guatanero’ se vé remunerada con exageración al degustar esos ricos platos. Unicamente he podido competir modestamente con el sashimi, el arroz con todo, y el perico criollo, hecho con huevos plásticos de esos que vienen ya batidos en un cartón como de leche pasteurizada.

Algunas tardes sugiero aplicar la técnica del “Happy Hour” que mi gran amigo José Ignacio Carvajal me enseñó en la “Luly” –su lancha- hace años, en los mares del Caribe Norte. Con reservas los hacemos los días calmos: Vodka Martíni…. Una cerveza. La diferencia es que este “Happy Hour” es breve en todos los sentidos porque puede estar sucedido por gran actividad física, impuesta por un mal tiempo, y no queremos perder facultades para ello. En la Luly, era el final de la jornada, muchas veces de disfrute, otras de navegación, de islas caribeñas, ya anclados, o amarrados en puerto seguro, para pernoctar en paz.;.. sin la aprehensión de zozobra, a comer una “vaca frita” o un “congrí” al mejor estilo de Lina, su amada esposa, la Master Chef de la Luly.

Dormir, en el Atlántico, se hace también cuando se puede. Algunas veces cuando se debe, por saber que tendremos que cumplir con una guardia de vigilancia nocturna. El segundo experto a bordo, Andrés Jr. –segundo por edad, y por ende por menos diablo- pero con aspiraciones a asumir el coroto, estableció la conveniencia de cubrir las 9 horas de la etapa nocturna de la jornada mediante guardias de 3 horas. Así que rotamos esas 3 guardias para que cada día nos toque un horario distinto. Hoy tengo el turno de medianoche…. hasta las 3:00 a.m. Pero la noche es tan calma que me inspiro por tercera vez en este viaje para contar las cosas. Y gracias a la tecnología de hoy, en un rato espero que los que tengan acceso a estos documentos puedan entender… y vivir esta maravillosa experiencia. Algunas noches.. no dormimos, como ayer.. entonces dormitamos por ratos en el día, o nos revolcamos en nuestra querencia, por raticos, durante la noche de vigilia. Esos son los camarotes, manicomios de ropas de aguas, botas que llegan a las rodillas, computadoras, mudas mojadas, húmedas o semi secas, de acuerdo con el ajetreo que les haya tocado. Las pocas secas que van quedando son aquellas que Alicia, gran promotora de las tecnologías domésticas modernas –como el microondas, lavaplatos eléctrico y toda una serie de excentricidades que nunca se hubieran soñado en la Margarita donde yo nací- ha pasado a ser parte forzosa de mi vida. En este caso, las bolsas plásticas sellables que se usan para congelar comida… pero que ella usó hasta para guardarme la ropita que necesité para este viaje.. y que la mantiene –Gracias a Dios y a ella-, secas hasta la primera postura.

Hemos ensayado la aventura de lavar ropa, inédita en mi caso. El caos es incontable.. el fracaso del guatanero.. Considerando las circunstancias y el respeto a los vecinos uno se asea –cuando puede- y se cambia de ropa para no ofender. Los días de sol son los culpables .. se ha llegado hasta sudar !!!, … sobre todo si son calmos, pues hay que inventar muchas cosas para hacer que el O’Comillas se mueva: ajustar la botavara, instalar el tangón –un pesado tubo que extiende la velas de proa para aprovechar el viento escaso de esos días sosos de viento. Una buena provisión de protector solar es indispensable para esos días, sobre todo para aquellos que no tienen el quemadito congénito margariteño. Pero después de la accidental pérdida de unos de los tanques de agua dulce que conté en la anterior reseña las opciones son pocas: baños de mar –gélida, a 5º C-, que yo pienso sería mas castigo que una guardia en el “carajo” .. o baños franceses los días fríos, y duchas rápidas los mas calientes… hasta que el agua se ponga tan escasa que nos obligue a “baños de totuma”…. Veremos. Menciono lo de la guardia en el “Carajo” aprovechando que hace pocos días alguien me refirió un mensaje donde recuerdan los orígenes de esa palabrita que tanto usamos en nuestra tierra y con tantas aplicaciones disímiles: resulta que ese sitio tan especial es una cesta que colgaba del palo mayor de las embarcaciones tipo carabelas y allí enviaban de castigo a los guataneros que se portaban mal para que hicieran la guardia de vigilancia …en las épocas cuando no había radar. Por eso yo aquí trato de portarme muy bien…. No sea que me manden para el “idem”.

Por en el manicomio del camarote también hay cama, cobija gruesa… aunque fría por estructura… hay que calentarla pidiéndole prestado calor al cuerpo que a en noche fría no tiene… y hay almohadas y hay libros, que pasarán a la historia, no por su espeso y sabio contenido, sino por habernos acompañado a esta travesía.. y será el paso a la historia familiar, ya que dudo que la Academia de la Historia esté muy interesada en estos avatares tan terrenales …. bueno, en este caso, tan marítimos. La gran mayoría de ellos regresarán vírgenes, ya que idealizamos que tendríamos muchos ratos libres para leer… y no hay…. para nada.

Recibo mensajes de mis amigos. Gracias. Muchos nos siguen por Internet. Muchos mensajes de mi mujer, ya que a pesar de los teléfonos satelitales, no es fácil la comunicación… ni barata. Desde Venezuela…. imposible me dicen… y me pregunto… ¿será que las telefónicas de allá no tienen ya como pagar sus cuentas en divisas?.. en fin… se habla por teléfono cuando es estrictamente indispensable… como hoy, que estamos celebrando que hace una semana -…. ¡ 7 días !!!! – comenzó esta pequeña odisea que tanto estamos disfrutando.

Seguimos rumbo a las Azores, a veces con la brújula gallega.

Hasta una próxima edición.

Er Ñero Aguilera
N 41º 21’ W 53º 06’


Jun 6 2003

Did we miss the on-ramp?

Some of you have expressed a sense of bewilderment while following our course in the past 36 hours. From why do we seem to be heading north to Nova Scotia? To, wait, now we must be going south to Venezuela to visit Chavez. The answer thankfully is neither. We continue to Spain via the Azores, it is just that in sailing the fastest way to get from point A to point B is most often not a straight line.

This fundamental truth in sailing compounded by winds that were blowing opposite to what would be considered “normal” in the North Atlantic, would give anybody looking at our route the impression that we had just missed the on-ramp. Specially when considering that for the past 12 hours we have been sailing East. As if we were first lost and now have found our way. I think it was that 2,184,596th wave left of the dolphin to be exact where we should have turned…

Some background, in the Atlantic for the most part winds tend to blow in a certain way. Clockwise around typical high pressure systems in the middle of the ocean. That is why people going east typically take the northern route and people going west take the southern route. The exceptions are the Europe to Newport regattas which takes the northern route because it is the toughest and you end up having tack back and forth A LOT thanks to the winds coming straight at you.

So we are heading north-east in a nice curvy arc to the Azores when over a period of time we notice that wind was now blowing straight at us which is highly unusual, we opted to go straight north for a while hoping for a change back, nothing. So we headed back south to not get too close to Sable Island and just as strangely as the wind had shifted earlier it shifted back so we headed back east and are cruising once again.

The only take away is that nothing is “normal” in the Atlantic and we will do our best to not again miss the on-ramp or accidentally get off the highway by turning on the wrong wave.


Jun 6 2003

COB Alarm

Some of you may be familiar with the term MOB (men over board) Many of today’s equipment has a button with the acronym MOB just for the purpose of recording the location of a person should he/she were to fall overboard. On Wednesday we had a need for COB button or alarm. COB (and my father wants full rights to this term) stands for clothes over board. Yup, you heard me right, CLOTHES, as in a bag full of them that were in the process of being washed.

Taking advantage of the very light seas on Wednesday, my father tied one of those mesh bags used for separating clothes in the washer to put a bunch of clothes in them, soap them up and then rinse them in salt water. Except somewhere in the process the little rope used to tie the bag together broke from the stronger rope we had on the sailboat as my father watch somewhat incredulously as to what was happening to him. Those were some of his clothes that had kept him warm during the rough seas and cold of the storm, except now they were floating, kind of, in the middle of the Atlantic Ocean.

Since we didn’t have a COB button we used the closest thing we had the MOB button which recorded the location of when the button was pressed. That is a little piece of reality here. MOB doesn’t track the location of anything on the water. They only way to do that is to have a transmitter on whatever felt overboard. It tracks the location the sailboat was when the button was pressed and that is normally a sufficient enough approximation for someone with a bright red live jacket or live saver doing their darnest to make sure you see them. Clothes somehow don’t do that and as we later found out impossible to find once they are “sort of” floating and not quite visible on the surface.

But my father’s face of astonishment was only second to José Manuel’s surprise face when he accidentally pulled the self inflating lever on his life-jacket-harness. Just like that he had been transformed into one of those birds you see in National Geographic or Animal Planet with their necks all filled up during their mating routine. Somehow, to my bewilderment, I don’t have a photo of this event. I guess in between the laughing my head off and peeing my pants I forgot to capture the moment for prosperity. He shall not be so lucky next time ;-)


Jun 6 2003

Sobre el nombre O’Comillas

Sobre el nombre O’Comillas
por Er Ñero José M. Aguilera

El O’Comillas, así visto, se porta muy bien. Hace honor a su legado histórico. Nuestro amigo Emilio Martínez nos envía desde Madrid la información de los homónimos. “El Buque “Marques de Comillas” fué botado en Ferrol, Galicia, en Marzo de 1927. En 1961 tuvo un incendio en los astilleros de Astano de Ferrol y debido a los grandes daños y su edad se optó por no repararle y fué desguazado en 1962. Eran 2 buques gemelos, Marques de Comillas” y el “Magallanes” los cuales entraron en servicio en 1928. A pesar de ser gemelos su acomodación para pasaje variaba en cada barco, y era aproximadamente de 145 pasajeros en Primera, 50 en Segunda y 40 en Tercera, con grandes variaciones en Emigrante que variaba entre 530 y 830 dependiendo del barco. Los emigrantes eran alojados en literas situadas en los entrepuentes. En posteriores reformas se les reconvirtió en tres clases: Primera, Segunda y Turista”. (Andrés dice que viajó en primera….. pero en realidad lo que quiere decir es que fue la primera vez que viajó….. y fue en clase emigrante.

En lo que respecta al personaje, el mismo se trata de Antonio López y López, nacido en el pueblo de Comillas, Cantabria, en 1870, de familia humilde, quien amasó una gran fortuna en Cuba, (la “masa” de Andrés fue en Venezuela, a pesar de que inicialmente emigró a Cuba), compró el Palacio Moja de Barcelona, a tono con su nueva riqueza y en 1875 pasó a ser su residencia, emprendiendo obras importantes de reformas y decoración. El palacio que anteriormente fuera mansión de nobles, pasó a ser centro mercantilista del nuevo rico. En 1878 se le nombra Marqués de Comillas, pasando a ser noble y por ende senador.

La entrada de la familia Comillas-Güell en el Palacio de Las Ramblas, se tradujo en una ornamentación barroca influida por las nuevas tendencias francesas que proponían el regreso al clasicismo y a la sobriedad de líneas, especialmente en la llamada “planta noble”, con los consiguientes salones rosa, azul y verde.

El marqués de Comillas estaba muy vinculado a la monarquía, (obviamente de esa forma consiguió el marquesado, por lo cual después de este viaje, estamos pensando pedir un título nobiliario para cada uno de los tripulantes del O’Comillas: Duque de Ares, Conde de Denver, Marqués de Porlamar … etc.), y especialmente a Alfonso XII, el cual al entrar a España después de la Restauración, durmió en el salón azul de esta mansión. En 1886 también fue huésped de honor San Juan Bosco de cuya habitación aún quedan recuerdos.

En 1891, el marqués de Comillas instaló en el segundo piso del Palacio las oficinas de la Compañía Trasatlántica de la que era fundador y presidente, teniendo la exclusiva de la ruta entre España y Las Antillas. El marqués, por aquello de que la cultura “ennoblece”, fue el mecenas y protector de Mosen Cinto Verdaguer, el cual le dedicó su obra La Atlántida. Mosen Cinto pasó a vivir en el Palacio Comillas (1876 a 1891), en la segunda planta, en una habitación extremadamente austera a la que difícilmente llegaba el ruido de las ajetreadas Ramblas. Celebraba misa para la familia en la capilla anexa al salón principal.

¿Cómo les quedó el ojo?


Jun 5 2003

Después de la tempestad…

Después de la tempestad .. por Er Ñero José M. Aguilera
04 de Junio de 2003

Los filósofos de pueblo de nuestro país, aquella gente sencilla que traducía en refranes los conocimientos y sapiencia que la vida común les enseñaba, y mas probablemente margariteños o costeros (!), deben haber sido los que crearon esa gran máxima: “después de la tempestad .. viene la calma”. Si no es así… como si fuese. Es casi de Perogrullo…. por aquello de que no hay mal que dure cien años… ni cuerpo que lo resista.

Abundan los refranes con profundidad filosófica. Un político famoso de nuestro tiempo… no tan célebre por cierto, dijo una vez… parafraseando la sapiencia popular, o quizás queriendo adueñarse de ella, en medio de una de las mas graves crisis políticas de Venezuela: …. “llueve y escampa”. Sus acciones de gobierno lamentablemente han demostrado que algunas veces la lluvia cambia de forma… pero uno sigue sufriendo las consecuencias de la empapada. En el caso de nuestro político, nos dio dos de ellas: una en el período 73-78, y otra del 89 al 91 que no sabemos si fue “afortunadamente” inconclusa .. o no. Lo cierto es que las consecuencias de esos errores y los de muchos otros de nuestros gobernantes y políticos…. y de nosotros todos los venezolanos, las seguimos pagando….. y con creces, según cuentan algunos mensajes de hoy que recibimos de Caracas en estos apartados confines del Océano Atlántico.

Pero… basta de política. Hablemos de mar y velas.

Afortunadamente, como sugieren nuestros comentarios al epígrafe, las cosas han tomado, en los últimos 3 días, un curso distinto, a las emociones fuertes y desagradables de aquel primer largo día. El mar y el sol nos han tratado muy bien, ha escampado, sobre todo lunes y martes, y ello ha permitido a la tripulación del O’Comillas estabilizarse emocional y físicamente. No sin dificultades, escollos y sorpresas. Andrés Jr., convaleciente de sus males de mar, ya ha perdido el colorcito amarillo apio que nos tenía muy preocupado, y lo ha venido dorando al sol.

Mi ancestro, vocación, y prácticas del pasado me llevan a sacar mis aparejos de pesca apenas mejora el tiempo. Y así, la misma mañana del primer día de relativa paz, saco a pasear mis mejores carnadas plásticas sin mucho éxito. Mejor suerte ayer, cuando una inocente sardina plástica de colores muy brillantes atrae al hambriento anzuelo un mediano atún- también hambriento.. el pobre, que inmediatamente fileteamos – a la usanza margariteña- y cortamos en trozos -al estilo japonés-, para finalmente degustarlo hasta el final con salsa de soya. Es un plato típico japonés que muchos conocerán: Sashimi, que no es más que pescado crudo con Salsa de soya. El Gallego mayor lo prueba con sigilo y cierta aprehensión. El gallego menor, como cualquier otro de su generación, y en vías de reponerse de una condición crónica de “mal de mar” lo idealiza como una de sus grandes objetivos de la aventura. Entre todos nos comimos hasta el último pedazo que nuestro fatigado cuerpo resiste. Le garantizo al Jr. que si logra comerse una buena ración y pasarlo con una cerveza…. tendrá la cura casi eterna contra ese mal de mar…. y así procede.. pienso que demostrando la exactitud de mi diagnóstico.

Unas 24 horas después para mi gran tranquilidad todo la tripulación está sana, y sintiéndose muy bien, por lo cual debemos concluir que no hubo equívocos en la preparación del sashimi. La única duda que a uno le queda, quizás por la influencia de esa escéptica consideración que siempre hace mi madre en lo que respecta a comer pescado, es si verdaderamente el pescado estaba fresco????? (Que vooooo luntad).

La navegación a Vela es un concepto diferente a los métodos comerciales y la mayoría de los métodos de navegación deportiva que dependen menos del viento y las condiciones atmosféricas. En éstos últimos, normalmente uno establece el punto de salida y el de destino….. y como en la aritmética elemental, la línea recta es la distancia mas corta entre dos puntos. Esa línea recta determina el rumbo de la navegación. No es así la navegación a Vela. Los barcos de Vela navegan gracias al efecto que el viento ejerce sobre las velas, creando una componente de fuerzas que “empujan” el barco … y lo “halan”.

Para aquellos aficionados –o casi profesionales de la navegación, como mi compadre el Chino Boccardo, y mi hijo Henrique quienes están preguntándose por que tanto zig-zag en el curso de nuestra navegación, resulta que a partir del lunes, hemos tenido poco viento y casi siempre de popa (de espalda), lo cual demuestra una vez mas que somos unos inconformes: primero queríamos vientos… pero bueno….no tanto…. Y ahora… que vaina…. no hay viento suficiente. En fin… para continuar con la teoría, las velas funcionan como las alas de un avión, se curvan con el viento, y la diferencia de velocidad entre la parte mas larga de la vela (la exterior) y la mas corta (la interior) crea igualmente una diferencia de presión que hace que el velero avance…. Al igual que la curvatura de las alas hace que los aviones vuelen. Pero eso es teoría e ingeniería moderna porque en la época de Colón, por ejemplo, se entendía que los barcos solo podían ser movidos “empujados” por el viento, por lo que las velas de las carabelas eran perpendiculares al eje de las embarcaciones, las cuales por supuesto, solo navegaban con vientos de popa o, en general vientos que soplaban por la parte posterior del buque. Al menos eso buscaban los navegantes de aquellas épocas… y funcionaba. Pero la eficiencia mayor en estas corotos modernos, se logra navegando en un ángulo en relación al viento que permita el efecto antes descrito. Para los expertos estas explicaciones serán tediosas. Para los humanos corrientes, se pretende que ayude a entender que las variaciones del curso que llevamos se deben justamente a dos cosas: aprovechar al máximo los vientos, y evitar al máximo los riesgos de tempestades. Ya tuvimos nuestra dosis y hemos decidido no arriesgarnos a pasar otros momentos como los que intenté describir en mi mensaje anterior.

Todo está húmedo en el barco. No hemos comido sino alimentos fríos. Para calentarse hay que embojotarse. Nuestro capitán decide que hay que cocinar en caliente… y ayer por la noche tenemos una suculenta sopa (de lata… pero caliente sabía a gloria), seguida de una pasta a la Espiñeira… mejor que la de Da Franca… uno de los restaurantes caraqueños que siempre consideramos a la hora de una ración tipo italiana. Así que con ese espíritu avanzamos también a desayunos calientes –cosa que pensé nunca mas vería en mi vida. Y así nuestra hábitos alimenticios me hacen pensar que es posible sobrevivir esta aventura por el lado alimenticio. Esta noche… Arroz con todo… una receta que aprendí de nuestra amiga Lina Carvajal pero que me ha hecho prometer que no divulgaré. Finalmente los tres días de sol completo o mediano nos ayudan a alcanzar una situación de comodidad en lo que a humedad respecta.

Necesitábamos un buen baño. Habíamos tenido muchos, pero de agua salada. Decidimos que sí…lo hacemos con gran gusto y …..por fin nos cambiamos la ropa. Nos sentimos casi gente otra vez. Pero como siempre, hay accidentes. Alguna válvula de agua dulce queda goteando y perdemos una cantidad importante del preciado líquido. No es la de beber, ya que agua potable llevamos en envases plásticos separados. Los baños serán mas esporádicos, los platos y enseres serán lavados con agua salada, al igual que la ropa. El Capitán Andrés decidió donar al Atlántico toda su ropa de invierno ya que piensa no usarla mas en el viaje (vale decir que se puso a lavar en la popa del velero su ropa usada y en meneo de la nave, la ropa cayó al mar y con tanto sucio se hundió inmediatamente –se desconoce si será demandado por contaminación que solo se compara con la tragedia del buque petrolero hundido en Alaska –ya ni me acuerdo del nombre).

La tripulación se sienta a recapitular y planificar. Comenzamos a platicar de las experiencias. Pretendemos evaluar algunos problemitas. Tratamos de hacer las llamadas que nuestras familias esperan ansiosas. Nos enteramos del sensible fallecimiento de una hermana de Andrés en Madrid. Nos sentimos con una gran pérdida.. tan lejos. Nos crea un vacío de emoción… un hueco. La conocimos por muchos años a Auri. Dios la acoja en su Gloria. No encuentro las palabras para transmitir al Capitán mi pesar por su pérdida.

Trato de sentarme y escribir tantas emociones e impresiones. Pero la actividad aquí es incesante. Ajustar la escota de la mayor….ahora soltar la Trinqueta… no!!!, mejor saquemos la Génova….prender la planta… cargar las baterías, cocinar, lavar, reparar daños, etc…etc.. Hay dos capitanes expertos en veleros que dan órdenes … y un grumetillo margariteño para cumplirlas… no hay proporción ni para un motín a bordo.

Tampoco hay mucho tiempo para dormir…. Lo que se dice pues…DORMIR. De noche hay que hacer guardias. Durante la tormenta del domingo por la noche vemos un edificio moverse a estribor… y pensamos… será que estamos cucú y ya vamos a comenzar a ver visiones??? Pero no, estamos en la ruta de grandes buques mercantes y este bicho en particular pasó a no mas de 300 metros de nosotros rezongando con su característico silbato para que nos apartáramos. Tomamos conciencia de esos riesgos y establecemos una rutina de vigilancia a través del radar para que nos avise con una alarma si detecta un monstruo de esa categoría.. o aún menor… porsia. Pero también porsia… uno o dos de nosotros va a cubierta por unas 3 horas a lo largo de la noche para asegurarnos de no tener sorpresas.

Muchos recuerdos y hasta la próxima reseña.

Er Ñero Aguilera
N 40º 55’ W 60º 48’


Jun 5 2003

Why O’Comillas?

One has to have passion for the sea and be enchanted by the aura and symbolism of the Atlantic Ocean. In the case of Andrés and his father, Andrés Sr., both avid sailors, and both immigrants under very different circumstances, all the right ingredients are there.

To further understand the roots of this passion and enchantment we have to go back to 1950, when Andrés Sr.was 15 years old. He left Spain looking for a better life. The ship for that journey was the “Marqués de Comillas ” (pictured here on the right) This was certainly not a pleasure cruise, and Andrés Sr. wasn’t even traveling in third class but in a section for immigrants. It was a trip full of hope and many changes…

Once in Cuba Andrés Sr. (pictured here third from the left), or Abuelo as we all call him now, worked for an uncle who owned a fleet of fishing ships. But being the nephew of the owner he often got the short end of the stick from all the other fisherman. Abuelo spent many days and nights at the sea working and fishing and getting a real-life education.

You would think that someone who spent a chunk of their youth working and fishing on the sea would not like it as an adult. But to the contrary, this is where Abuelo developed his respect and love for the sea.

It is to celebrate this first voyage across the Atlantic on the Marqués de Comillas that we have named our sailboat O’Comillas.

(Note from Kristi, the editor/wife: I can see that the photo links aren’t working and I’ll try to fix them, but I can’t promise anything since my technological capabilities are limited, and my usual IT dept. is, of course, in the middle of the ocean. You should also know that as entries are posted, I’m editing them for spelling & punctuation. I would love to be able to translate the Spanish entries, and I’ll try if I have time.

Para lectores en espanol, una nota de Kristi, editor/esposa: Veo que las fotos arriba no funcionan, y las tratare de arreglar, pero no prometo nada, que mis habilidades tecnologicas estan limitadas. Tampoco se poner los acentos, etc. entonces me tienes que perdonar los errores!)


Jun 5 2003

It is the 3-6am shift. My shift tonight..

Current location: N 41º 04′.97 W 60º 35′.71

It has been a while since I’ve written at any length for the blog. Not the kind of thoughtful entries I was doing prior to our departure. Well, at least I thought they were thoughtful. The truth is that I have been swamped with so much that I just blocked it out and didn’t write. Just let it all be absorbed.

I’m deeply saddened by the death of my aunt Auri. Some times even knowing that someone is terminally ill does not help you prepare for the inevitable. It didn’t in the case of the death of my dear Grandmother, but at least with her I felt I had a chance to say goodbye. I knew last summer when I last kissed my grandmother that it would be the last, and she did too, and she just smiled and told me that grown man don’t cry and we had one of those of bittersweet moments that I’ll cherish the rest of my life. In making plans for Spain this summer, my wife Kristi and I had agreed that we would stop by Madrid to see my aunt Auri and uncle Alfonso independently of their trip to my parents’ house at the end of the summer. I knew that they wanted to see our kids really badly but we also wanted to see them and enjoy some time with them without the kids. Now, it can be no more. Not the same way of course, and that leaves me with an uneasy unresolved feeling. My dad is saddened too, but he just leaves it all bottled up. Some times it is all right for grown man to cry…

It is raining here as I write. I’m below deck with the radar, instruments, and autopilot on. I just check above deck periodically and keep my eyes and ears open for the radar alarms which seem to be triggered easily with all the rain. I just went up to the deck to find bread pieces all over. Apparently according to José Manuel we had a bird passenger for a while overnight. Everyone else is asleep. It is so peaceful right now.

A week or two ago I was sitting in front of my computer looking a weather patterns in the eastern United States. Other than some small low pressure systems everything was looking perfect for our departure. These systems were small in nature and were moving northwest along the eastern coast. On the eve of the departure one of these systems look a little bigger than the rest had been in the past week. But I was so anxious with our departure that I didn’t make much of it. Besides, I have always boasted that while I have thrown up at sea, I have never gotten “seasick.” I don’t know who cared about that “distinction” but growing up sailing in the Caribbean sea I had somehow engrained it into my brain.

Earlier this week, the distinction became moot in my mind, because as far as I was concerned I was not performing 100% to my sailing abilities and my father and José Manuel had to make it up. All sorts of things cross your mind at those moments. After all, let’s be real, this trip had happened because of me. Yes, we were all adults and we had independently made our own decisions to be here, but I had in no uncertain terms ignited whatever spark in all of us that moved us to do this. So there we are in the beginning of a journey in full-blown gale forces with our bodies not quite ready for this and I was not pulling my weight? What the hell? What was I thinking? Who was in charge of looking at the weather again?

Yup, I guess I was sick. It happened at sea. Everything else is just academic…


Jun 4 2003

Sashimi!

I’ve placed many photos in the photo log (June 2nd & 3rd) Enjoy…

Yesterday aside from recovering, I got to accomplish one of the things I’ve been wanting to do since I discovered the joys of Japanese cuisine: eating sashimi as fresh as you possibly can, just fished. Thanks to José Manuel, an expert fisherman, we did and boy was it tasty. I have the impression that this won’t be the last time I have sashimi in this trip. Oh, well….

In the upcoming days, we will be discussing where the name for the sailboat O’Comillas came from. I’m curious to see what folks think is the reason. To those, who have been told, please stay out of it ;-)


Jun 3 2003

El día mas largo .. por Er Ñero

A recount of the first 48 hours batling gale forces west of Newport by José Manuel Aguilera

El día mas largo .. por Er Ñero
02 de Junio de 2003

The longest day es el título de aquella película dedicada al desembarco de las fuerzas aliadas en Dunkerke con el fin de iniciar la ofensiva final que dio por terminada la segunda guerra mundial. Para aquellos que tuvimos la oportunidad de ver esa película … fresca… el titulo fue una descripción acertada de la magnitud de los acontecimientos ocurridos aquel día.

Un largo día… es el termino que puede describir, no las 24 horas que siguieron al momento de soltar amarras en el muelle de Goat Island en Newport RI, ya que han pasado casi 36 horas desde ese momento, que ..en perspectiva parece haber ocurrido hace una eternidad.

Zarpamos de puerto bajo los augurios de una leve tempestad, precedida de una ausencia casi total de viento. Para un velero de orgullo, la falta de viento es como la ausencia de oxigeno al humano, es casi un hecho que raya en la ausencia de la oportunidad de vivir con dignidad. Siendo un sábado que tuvo sus momentos soleados por la mañana, muchos veleros habían salido a cazar momentos felices en la cercanas bahías. Todos ellas preciosas, con sus antiguos “cottages” en días soleados… y de gran y especial atractivo en los taciturnos días invernales de Nueva Inglaterra, donde si a uno no le gustan las actuales situaciones atmosféricas, basta esperar unos minutos…. que ya cambiarán.

En efecto, durante los días que precedieron nuestro zarpe de puerto, por espacio de 5 días no se vió el sol en Rhode Island… ni en Massachussets, donde mi nieto vive, acompañado de sus padres…(ja..ja!!) Repentinamente, después de fríos glaciales inoportunos de una avanzada primavera, apareció el sol, y nos hizo sudar por aquellos trapos que pensamos serían necesidad eterna dadas las condiciones de la semana anterior. Y entonces… pues casi de bermudas y franelitas por la mañana…. Y de nuevo ropas muy cálidas por las tardes y noches para poder controlar las bajas de temperatura que nuestros organismos tropicales… o tropicalizados –en el caso de los gallegos navegados- no están acostumbrados.

Similar situación… pero peor, el día de nuestra partida, Veíamos a poco mas de dos docenas de bellos veleros adornados para una regata y luciendo sus colores primaverales… y hasta veraniegos, languidecer tristemente, flotando inmóviles en la bahía sur de Newport. El capitán dio la orden heroica: encender el motor…… todos palidecimos, sobre todo el menos experto en lides de veleros (..yo el margariteño…) .. Me preguntaba… como puede ser esto??? Vamos a perder la mitad del orgullo, coño… eso de salir de Newport, en un velero… sin velas y a motor…???!!!… peroooo asi fue,, no quedo remedio, a menos de que quisiéramos hacer la travesía a La Coruña en cuestión de años, en vez de semanas.. había que hacer algo.. y lo hicimos,… sin perder la dignidad. Pensé… es una de esas oportunidades que uno tiene de posponer la satisfacción que espera y ansía.

Como siempre pasa… el Sr, Murphy se hizo presente. A motor, y baja velocidad hubiera sido posible costear hasta salir de la maraña de islas y bajos que pululan en la costa de Nueva Inglaterra, pero hacía falta una carta detallada de la costa que nunca pensamos que necesitaríamos, y no teníamos. Constreñidos por esa y otras limitaciones decidimos hacernos a la mar… directo.. con rumbo a Galicia… (ná guará, sin vaselina y sin nada). Y así comenzó ese largo primer día.

Hacia el oriente… una oscura capa de nubes que partía desde el mismo mar hasta el infinito allá arriba nos respondía al reto que aventuradamente habíamos tomado de adentrarnos en la mar y atravesarla.. contra viento y marea hasta llegar al viejo continente. Era como si la naturaleza respondiera a un reto inadmisible con la promesa también inadmisible de adversidades que justifican la gravedad y valor del reto aventurero.

La continuación del mismo no fue nada prometedora. En un momento dado el capitán pensó en voz alta… regresaremos a esperar un mejor momento????… a sabiendas de que ello era un imposible. Decisión tomada… vamos a Galicia… hacía días …. semanas… -años, en el caso de Andrés Sr..- no era reversible. Pero al ver hacia el frente, los nubarrones, el frío polar acercándose a nuestros huesos, la lluvia…. y repentinamente aquello que deseábamos mas que cualquier cosa… los vientos … pero en una intensidad inmanejable, cualquier mal pensamiento era posible.

Con ansias de tierra nos dio el primer hambre. Como buen margariteño… el estómago no tiene horario.. ni viento, ni mar que lo condicione. Varias veces mencioné la palabra mágica…. Hambre!!! Y nadie respondía. Decidí entonces preparar un emparedado de jamón y queso, delicia de gourmet en un caso como el nuestro, tal y como lo sospechábamos y como hemos descubierto posteriormente. Con esa tentación todos hicieron lo propio. En mi interior sentía que ese alimento me mantenía aferrado a la tierra… productos de ella. Mas no poco después muchos de esos alimentos regresarían a la misma tierra… por vía marítima, a través de las olas que cubrían y lavaban la cubierta del O’Comillas. Entendí que no todos somos margariteños.. y que los gallegos… a pesar de tanta mar no han desarrollado el estómago para estar en ella. Y es que el mar de Galicia y el de Margarita son tan…. distintos… y los estómagos también…..!!!!!!!!

Pero los vómitos nos fueron solo de los bípedos gallegos de la tripulación. La mar vomitaba espuma.. como queriendo devolver al cielo.. con bravura, ese agite causado por los vientos implacables. Las nubes vomitaban agua… casi hielo, en respuesta del cielo por ese frío que parecía un estornudo terco de Alaska. Y en el medio de todo ese proceso estaba nosotros en el O’Comillas, defendiendo a capa y espada nuestro honor de aventureros veleristas. Más a capa que a espada… pues nos tocó una de “capear el temporal” que nos recordaba esa casi fatua frase que decimos sin profundidad, pero que en las situaciones vividas este “primer día” tomaron forma de disciplina de supervivencia. Recoger las velas hasta su mínima expresión, ponerse los “trajes de aguas” como parecen llamarse unos disfraces amarillos que supuestamente impiden que los huesos se mojen (lo demás estoy seguro que todo se mojó)… y armarse de valor y oraciones al Señor y la Virgen de Carmen que nos acompaña en una imagen que Manolita Espiñeira le regaló al O’ Comillas en su primer zarpe desde Galicia hacia América hace unos tres meses bajo el experto mando de un par de marinos Vascos que hicieron el viaje inaugural para traer en O’Comillas a Newport.

La primera noche nadie durmió aquí. Unos por el agite de turnarse en la conducción del velero, otros tratando de componerse el estómago, otros dormitando para cargar las baterías y volver al ataque. Que noche!!! Vientos de mas de 40 millas por hora, lluvia, olas que escondías en mástil del velero y lo hacían invisible de cualquier ser viviente que se encontrara por estos alrededores. Las medidas de defensa de la vida, cuando una voltea a sus espaldas y contempla una pared de agua de unos 20 metros de alto, y luego se da cuenta que la pared es una sola.. repetitiva que rodea al velero por sus cuatro costados… con topes de espuma… no calma, sino espuma fugaz.. alborotada por el viento que grita al chocar con los mástiles y las velas, viento sin origen ni destino aparente, que unas veces viene de proa para cambiar a popa en pocos segundos… o de babor a estribor…. La defensa…. Como decía es simplemente no ver…. Solo pensar, actuar, considerar opciones y seguir las instrucciones del capitán. De repente, en medio de aquella pesadilla el capitán grita… TIERRA!!!!… Donde?? – le respondo- a babor….. MONTAÑAS CON NIEVE !!!!!!!! Equivocamos el rumbo ??? pregunta….. y yo contesto….. nos jorobamos coño, el capitán ha perdido la brújula…… pero NO, el rumbo lo habíamos trazado en conjunto…y me fijo… o trato… pues de noche, con esa lluvia helada y esos vientos…. y entonces felizmente respondo: ¡ Andrés…. Son OLAS!!!!! Coño…. Y la nieve… es la espuma: no es ni Macanao, ni la Tetas de María Guevara… ni el Turimiquire… o El Avíla …. Eran simplemente OLAS…. Las mas grandes jamás vistas y que solo comparo con las de la película La Tormenta Perfecta. Afortunadamente…. no tan grandes ni sus resultados tan dramáticos. Horas mas tarde Andrés me pide que saque la cámara y filme… pero que vá… eso era perder la cámara. Solo nuestros relatos valen…. p’al que los crea.

Por la mañana del domingo, soñamos que lo peor habría pasado. Como al mejor estilo de Nueva Inglaterra, sin embargo, entendimos como es posible que las cosas de la atmósfera cambien en minutos. Luego de breves roturas en la espesa capa de nubes que ocultaban casi totalmente la luz del día, hacia media mañana, la fiesta se reinició como cobrando esos breves momentos de promesa solar. Nuevamente lluvia, frío y vientos nos pusieron a prueba… todo el día y toda la noche.. que nos obligaron a aprender cosas nuevas y a recordar muy rápido que ese pedazo de palo que sostiene la vela mayor se llama Botavara y aquella otra vela se llama trinquete, y que las cuerdas que las controlan se pueden enredar y reventar, y que el radar y otros instrumentos modernos del bote requieren una curso casi universitario para aprender a manejarlos.. y que no se puede comer sino una barra energética y tomar solo agua de una botellita plática moderna de las que traen biberón para adultos.. y que tratando de hacer algunas de la necesidades básicas puedes fracturarte cualquier hueso…(afortunadamente no hemos pasado de contusiones) pues el movimiento en incontrolable e impredecible,,,, y los golpes muy … pero muy violentos. Que no se puede dormir…. Solo dormitar unas pocas horas quizás 2 o 3 para volver a cubierta, mas embojotado que una hallaca de exportación, y sabiendo que al regreso estarás empapado hasta los huesos, no importa la cantidad de ”ropas de aguas” , ni la calidad de las mismas. Suena mi alarma…. Comienzo a vestir mi traje de astronauta acuático en la oscuridad y me calo en el lomo un arnés con salvavidas automático que había comprado para la ocasión….. Busco desesperadamente las hebillas de asegurarme el mismo y accidentalmente halo la perilla de inflar el salvavidas…. Y entonces salgo a cubierta de nuevo… lo mas parecido a un payaso vestido de amarillo pollito para hacer reír… quizás por primera vez en lo que va de viaje, a los demás tripulantes

Pero… toda esta pequeña odisea de las primeras 36 hora ha culminado felizmente, y en compensación este nuevo día del lunes 2 de Junio se inicia con un sol resplandeciente, una temperatura primaveral y una mar que nos responde el sueño que originó esta aventura: la oportunidad de encontrarnos con lo bello y salvaje de la naturaleza… sobre todo lo primero, ..en su forma mas pura… y recordarnos que todo esa creación del Señor, que forma el entorno de los seres vivientes que lo habitamos, tiene bellezas que solo se comparan con la majestad y belleza de su Creador.

Los quiere mucho, sobre todo a los que nos siguen

Er Ñero
N 40º 45’ W 67º 56’


Jun 2 2003

48 Hours

What I had predicted would happen at some point during the trip, happened in the first 48 hours when our bodies were not yet used to the sea. We had 40-45 knots of wind with pretty rough seas. Caused by a low pressure system which I had expected would be smaller and stay closer to the coast. Wrong on both counts.

I have a lot of emotions and thoughts from these past 48 hours but I’m too tired at this point to write them down. We are all going to take advantage of the sun being out and the weather improving to eat, drink and bathe ourselves. Apparently I’m next…


May 31 2003

12:35pm and we have left Newport

Well folks, the moment of truth has finally arrived and we have departed in our journey. Here is a photo of us ready for the trip.

Wish us luck!


May 30 2003

One more day…

Well, we have been working non-stop to get the O’Comillas ready for the trip. Why is it that everything that could possibly go wrong before a deadline always does?

Emailed a repair center a week ago with the information regarding an RPM/hour-counter for the engine so they would have the part ready. When we arrive at the store, first they didn’t remember, then they found the email and the name of the person to whom it had being assigned to. When this guy finally shows up he said “Ah, yeah! I remember this, but I haven’t done shit on it.” Hello? The customer is right here! Another guy took pity on us and decided to help us. After waiting for a while for him to search through service manuals, he found the equivalent part. We took it to the sailboat and installed it.

Later we had to replace a remote panel for the power generator only to find out that its battery was dead. Replaced that too. The pump from the auxiliary diesel tank to the main tank was not working so we took it apart only to find out that it was burned, ordered a new one and we are waiting for it. Fixed the metal railings for the bimini, which did not withstand the rough seas from the shakedown voyage. We reinforced them significantly more so we shouldn’t have a problem on our voyage. Added connections for the Raymarine PC interface so that we can have all the vessel information (wind, depth, heading, GPS) available on the computer including routes and tracks. Went to fill out the gas tanks only to find out that they are butane (used in Europe) and not propane which is what is common around here. We lucked out and the folks at the place had a tank of butane from an European ship which they gave us since nobody could use it here in the USA. Phew!

Since that moment our luck finally began to change for the better. We provisioned the sailboat with food, organized the two refrigerators and the freezer.

The list goes on, and despite everything now going smoothly we’ve decided to change the departure date from Friday to Saturday so we could leave a bit more rested. We’ll have a bon-voyage dinner tonight and weather permitting we’ll set sails Saturday…